Guía de autocuidado

Hoy en día vemos en redes sociales que se habla mucho del autocuidado, nos dicen que es muy importante y que debemos practicarlo, pero… ¿qué es el autocuidado? A mí me gustaría definirlo como la serie de acciones que podemos realizar para satisfacer nuestras necesidades (físicas y emocionales) y que nos ayudan a mantenernos en un estado de bienestar.

Hoy quiero invitarte a que tú crees tu propia guía, porque aunque el autocuidado es un concepto universal, también se vuelve muy subjetivo porque las necesidades de cada persona son totalmente diferentes. Te invito a que vayas por una libreta y una pluma y juntos creemos esta guía. 

¿Qué es el autocuidado para mí?

Como dije anteriormente, tus necesidades seguramente no son las mismas que las mías porque nuestra edad es diferente, el sexo con el que nos identificamos también, nuestra historia personal puede tener similitudes pero probablemente también tenga grandes diferencias. Así que, como primer paso me gustaría que te tomaras unos minutos para pensar lo siguiente y escribirlo en tu libreta:

¿Para ti qué significa cuidarte?
¿De qué maneras podrías hacerlo?

Posteriormente, responde lo siguiente:

¿Cómo sabré en el día a día que me estoy cuidando?

Necesitas encontrar una señal que te indique que te estás cuidando de la manera en la que tú quieres hacerlo. Lo puedes relacionar con una acción, una sensación o una emoción. 

Ejemplo: Yo sabré que me estoy cuidando en mi vida cotidiana porque me siento tranquila, lo noto cuando puedo trabajar de una forma fluida, convivo con los demás y tengo espacios para mí sola.

 

 
 
 
 
 
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5 acciones de autocuidado

Ahora que tenemos tu propia definición de autocuidado, vamos a dividir estas acciones en dos grupos, uno de ellos será el físico y el otro, emocional. Tal vez haya más grupos pero la idea de este artículo es hacerlo lo más sencillo posible. 

Te voy a contar una anécdota (que en realidad se fue repitiendo con muchos de mis pacientes). 

Una vez estaba con una chica en su sesión y de repente me dijo:

“Es que es mucho, hay que ir al nutriólogo, al psicólogo, al dermatólogo, hacer ejercicio, meditar y más, y eso es mucho”

Viendo la angustia en su cara comprendí perfectamente que esto que se suponía que debería darle bienestar, le estaba generando demasiado estrés; ella era una chica joven. Semanas después hablaba con un consultante de mucho más edad y escuche un discurso muy similar; la lista fue creciendo más y más. Por esta razón, para mí es importante que sea lo más simple posible.

Por otra parte, solemos ver muchas imágenes en redes sociales que nos “invitan” (aunque a veces parece imposición) a cuidarnos.  Es probable que en estas imágenes veas personas jóvenes pero en realidad, no importa la etapa de nuestra vida en la que estemos, el autocuidado es para todas las personas y todas las edades, no se trata de algo que esté o no de moda.  

Alimentación

Aún recuerdo como hace años estaba muy de moda hacer la dieta de la amiga porque le funcionó y bajó de peso; afortunadamente los profesionales de la nutrición nos han hecho ver que eso puede llegar a ser contraproducente para nuestra salud. Y que más que llevar a cabo una dieta por un mes, es más recomendable tener un plan de alimentación adaptado a nuestro estilo de vida, aprendiendo a conectar con nuestras señales de hambre y saciedad.

¿Qué puedes hacer?

Acudir a un profesional en la nutrición que esté certificado para que no pongas en riesgo tu salud y que pueda darte una atención personalizada de acuerdo a lo que estás buscando. Esto no tiene que ver necesariamente con la pérdida de peso. Sabemos que a veces la cuestión económica puede verse como un impedimento para cuidarnos, pero hay que tomar en cuenta que gastar en nuestra salud más que un gasto, es una inversión.

En caso de que ya tengas acompañamiento de un profesional de la salud, estás haciendo un gran trabajo. 

Finalmente, estas ideas son muy generales pero al final, tú eres el experto en tus necesidades, así que tienes que buscar en ti aquello que te haga sentido. Tú tienes la capacidad de elegir de qué forma quieres practicar el autocuidado.

Sueño

El sueño converge en los dos grupos de autocuidado (físico y emociona). Por un lado, cuando dormimos se regulan muchas funciones en nuestro cuerpo, y si pensamos en los niños, el sueño les ayuda a crecer, por lo que no debemos subestimarlo. De igual manera, el sueño se relaciona con nuestro estado de ánimo.

¿Qué te recomendamos?

Las principales por las que te sugeriría empezar son: 

  • Ten una rutina de sueño
  • Mantén horarios estables para dormir y despertar
  • Utiliza tu cama solo para dormir
  • Si tienes problemas de sueño, es hora de acudir con un profesional
  • Evita consumir estimulantes después del medio día

Continúa escribiendo en tu libreta. Quizá de pronto pueda parecerte absurdo, pero a veces el simple hecho de escribirlo cambia totalmente nuestra percepción. Si quieres más consejos, checa el siguiente video:

@cuidadosa_mente ¿Habías escuchado hablar de la higiene del sueño?😴 Se trata de un conjunto de actitudes y hábitos que nos permiten asegurar un sueño reparador y efectivo. Es hora de ponerlos en práctica y dejar de contar borreguitos 🐑 #terapia #terapiaonline #higienedelsueño #insomnio #psicologia #psicologo #psicologa ♬ Bad Habits – eydrey

Actividad física

De acuerdo con datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud), es sumamente recomendable realizar actividad física  para mejorar nuestra salud tanto física como mental. Hablando de los efectos emocionales, caminar nos ayuda a despejarnos y a mejorar nuestro estado de ánimo al ver un entorno distinto, conectar con la naturaleza, etc.

¿Qué actividad es la más recomendable?

Toda actividad física es un gesto de autocuidado y aquí lo más importante es que busques una que te guste y se adapte a tu estilo de vida. No necesariamente tienes que ir a un gimnasio, puede ser una caminata, bailar, subir y bajar escaleras, nadar, andar en bici, entre muchas más. El movimiento es movimiento y tanto tu salud mental como física se verán extremadamente beneficiadas.

Si sueles tener una vida sedentaria, empieza por unos cuantos minutos al día o por algunos días de la semana y poco a poco aumenta la intensidad y frecuencia. Tu cuerpo te hablará, mantén tu mente abierta para escuchar el mensaje que tiene para ti. 

Conectar con el aquí y ahora

Para nadie es un secreto que vivimos en tiempos demasiado acelerados, por lo que suele ser común que nos olvidemos del presente por estar pensando en lo que tenemos que hacer. Vivimos pensando en el pasado y en el futuro pero en contadas ocasiones, estamos en el presente. Esto a la larga puede provocar estrés, ansiedad y hasta depresión.

¿Cómo puedes estar en el presente?

Una buena forma de comenzar es meditando, dándote un momento para conectar contigo. Si nunca lo has hecho o crees que únicamente los grandes maestros Zen pueden hacerlo, tenemos grandes noticias para ti, ya que cualquier persona interesada en meditar y practicar la atención consciente puede hacerlo y en CuidadosaMENTE tenemos una serie de meditaciones que te acompañarán, ya sea si eres nuevo o llevas tiempo haciéndolo.

Aquí te dejamos algunas, si quieres comenzar, solo haz click en cualquiera de ellas:

Por último te recomiendo la siguiente actividad: Coloca un post it en algún lugar de tu casa donde suelas pasar, por ejemplo en el refrigerador. Y cada que pases por ese lugar vas a hacer un alto en tu día, realizarás una respiración profunda y te preguntarás cómo te sientes. Al día siguiente, vas a cambiar el post it de lugar y vas a seguir la misma dinámica, de tal forma que sea un estímulo dinámico que te permita conectar de forma inesperada con el presente.

 

Ahora date un momento para escribir en tu libreta con qué meditación te gustaría comenzar o qué acciones te gustaría tomar con respecto a comenzar a vivir en el presente. 

Economía

La pandemia nos dejó una preocupación constante por los temas económicos y aunque no lo creas, esto impacta directamente en nuestras emociones porque nos produce angustia, desesperación, estrés y en general, mucho malestar. Así que es un tema que no podemos dejar de lado.

¿Cómo practicar el autocuidado en el aspecto económico?

Te sugiero que comiences a organizar tus gastos y hacerte más consciente de en qué gastas y en qué inviertes. Haz un presupuesto y si tienes pareja y comparten gastos, háganlo juntos; no gastes más de lo que ganas. Si no sabes cómo hacer esto, anímate a pedir ayuda.

Como podrás ver, el autocuidado va más allá de lo que vemos en redes sociales. Implica un cuidado integral que podemos empezar con pequeñas acciones. 

Evidentemente, tomar un té caliente en un día nublado, tener una rutina de skincare o hacernos las uñas también son conductas de autocuidado totalmente válidas y llenas de amor, pero hoy te quise compartir otro lado de este concepto tan popular.

Si llegaste hasta acá, espero que hayas hecho este ejercicio conmigo y que te sea útil en tu día a día. Yo te mencioné algunos puntos generales para poner en práctica el autocuidado, pero tú puedes aumentar los que consideres necesarios de acuerdo a tu propia definición.

Finalmente, me gustaría comentarte que ir a terapia también es un gesto de autocuidado que impactará positivamente en todos los aspectos de tu vida. Si ya estás en un proceso terapéutico, felicítate, estás haciéndolo muy bien. Y si te interesa comenzar, estaremos encantados de acompañarte. 

¡Cuídate! ¡Ámate! Te lo mereces. 

Psic. Angélica Sandoval
Psicóloga en CuidadosaMENTE

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