La depresión posparto no es “ser mala mamá” ni “no estar agradecida”, es una condición de salud mental que puede aparecer en un momento en el que por fuera, muchas personas esperan verte bien. Entre el cansancio, los cambios hormonales, el dolor físico y el shock de vida que trae un bebé, es más fácil perder piso de lo que se dice en voz alta.
¿Es “normal” sentirse triste durante el embarazo?
Sí. Es importante recordar que durante esta etapa intervienen múltiples hormonas que influyen directamente en el estado de ánimo. De hecho, existe un término para describir los cambios emocionales que pueden presentarse antes y después del parto: baby blues.
Este suele manifestarse a través de llanto, agotamiento, sensibilidad emocional y estrés. Generalmente es leve y aparece por periodos cortos, desapareciendo por sí solo en pocos días.
Por otro lado, la depresión postparto es una condición clínica que se prolonga y puede llegar a ser severa. Suele aparecer entre las 2 y 8 semanas después del nacimiento del bebé, aunque en algunos casos puede manifestarse hasta un año después del parto.
¿Cómo empieza la depresión posparto?
Si te preguntas cómo empieza la depresión posparto, muchas veces arranca de forma silenciosa y puede verse como:
- Una sensación constante de estar rebasada, aunque “todo esté bien”
- Irritabilidad y enojo que no reconoces como tuyos
- Ansiedad intensa, pensamientos repetitivos, miedo a que algo pase
- Desconexión, como si vieras tu vida desde fuera
- Culpa, vergüenza o la idea de “no estoy hecha para esto”
También, puede empezar con insomnio aunque estés agotada o con apatía total aunque te digan que deberías “estar feliz”.
¿Cuándo da la depresión posparto?
La pregunta cuando da la depresión posparto es muy común entre las mamás primerizas y puede aparecer entre las 2 y 8 semanas después del nacimiento pero también puede comenzar antes (durante el embarazo) o presentarse en cualquier momento del primer año.
No hay una fecha exacta porque no es solo hormonal. También influyen el sueño, la historia personal, el apoyo real que tienes, la relación de pareja, el parto, la lactancia, la presión social y el tipo de posparto que te tocó vivir.
¿Cómo sé si se trata de depresión posparto?
Los síntomas de depresión posparto pueden variar pero estas señales son frecuentes:
- Tristeza profunda y persistente
- Cambios bruscos de humor
- Llanto frecuente
- Desconexión emocional con el bebé o la pareja
- Alteraciones del sueño (insomnio o hipersomnia)
- Pérdida o aumento del apetito
- Fatiga constante
- Irritabilidad
- Sentimientos de culpa
- Pensamientos sobre hacerte daño a ti misma o incluso al bebé
Importante: tener pensamientos intrusivos o de autolesión no significa que vayas a actuar, pero sí es una señal de alerta. Si esto aparece, es momento de buscar apoyo profesional.
¿Por qué pasa? Lo hormonal influye pero no es solo eso
Hay una parte biológica real, cambios hormonales, recuperación física, lactancia, falta de sueño. Sin embargo, también existen cambios a nivel social y emocional: nuevas responsabilidades, ajustes en la dinámica de pareja, expectativas externas, presión social y una redefinición de la identidad personal.
Todo esto puede influir en el bienestar emocional y ojo: puedes tener amor por tu bebé y aun así, sentirte triste y ausente. Las dos cosas pueden coexistir.
¿Cómo puedo pedir ayuda?
Si te encuentras experimentando alguno de estos síntomas, lo más importante es no culparte. Tu cuerpo y tu mente están atravesando cambios profundos, además de que te encuentras adaptándote a nuevas responsabilidades y roles.
Algunas formas de buscar apoyo son:
• Hablar sobre cómo te sientes con alguien de tu confianza. Compartir lo que estás viviendo es fundamental. Permite que otras personas estén al tanto de tu bienestar y puedan acompañarte también en el cuidado de tu bebé.
• Ser amable contigo misma. La maternidad ya es, por sí misma, un proceso complejo. Sumarte expectativas poco realistas solo lo vuelve más pesado. Date permiso de ir a tu ritmo, sé paciente con tus procesos y con los del bebé y, sobre todo, sé honesta con lo que sientes.
• Buscar acompañamiento terapéutico. La psicoterapia puede ser un gran apoyo durante el embarazo y la maternidad. Te ayuda a comprender de dónde vienen ciertos pensamientos, emociones o conductas, y te brinda herramientas para atravesar este proceso de cambio de una manera más amable y consciente.
• Apoyarte en personas cercanas. La maternidad merece ser acompañada. No tienes que hacerlo todo sola, y pedir ayuda no es una falla, es una necesidad válida.
• Escuchar y compartir con otras madres que han vivido experiencias similares. Saber que no estás sola puede aliviar mucho. Además, crear comunidad brinda nuevas perspectivas y puede sostenerte en los momentos más difíciles.
• No temer a la medicación, si es necesaria. En algunos casos, los medicamentos pueden ayudar a regular el estado de ánimo y a transitar mejor este proceso. Si así se requiere, acude con un/a especialista en psiquiatría que pueda ofrecerte un tratamiento adecuado y seguro para tus necesidades.
Si alguien cercano tiene depresión posparto, ¿cómo puedo acompañarla?
Ahora bien, si no eres tú quien está atravesando la depresión posparto, sino una amistad, tu pareja o un familiar, recuerda esto: sé paciente. Escucha antes de juzgar, valida lo que está sintiendo, acompaña dentro de tus posibilidades, pregúntale “¿Qué necesitas hoy?” y ofrécele ayuda en concreta.
La maternidad se vive de muchas formas y el apoyo genuino puede marcar una gran diferencia.
Por último, recuerda que cada maternidad se vive y se expresa de manera diferente. Lo que vemos en redes sociales suele ser contenido cuidadosamente seleccionado y editado, y no siempre refleja la realidad completa.
Tu experiencia es válida. Pedir ayuda también es un acto de amor contigo misma, así como con la nueva familia que estás formando.
Preguntas frecuentes sobre depresión posparto
¿La depresión posparto es lo mismo que el baby blues?
No. El baby blues suele ser más leve y dura días o hasta dos semanas. La depresión posparto dura más, se intensifica y afecta tu funcionamiento, tu ánimo y tu vínculo contigo y con los demás.
¿Cómo sé si lo mío ya “no es normal”?
Cuando pasan las semanas y no mejora, cuando sientes que cada día pesa más, cuando hay culpa intensa, desconexión, ansiedad fuerte o pensamientos de autolesión. Ahí conviene pedir ayuda, aunque “por fuera” parezca que estás bien.
¿Cuánto dura la depresión posparto?
Depende. Con apoyo y tratamiento puede mejorar significativamente en semanas o meses. Sin tratamiento puede alargarse mucho más. La diferencia suele estar en qué tan pronto se detecta y el tipo de apoyo disponible.
¿Puede dar depresión posparto si tuve un parto “perfecto”?
Sí. Puede aparecer aun con un parto sin complicaciones, aun si buscaste el embarazo, aun si tienes pareja, aun si amas a tu bebé. No es una cuestión de mérito.
¿Se puede tratar la depresión posparto si estoy lactando?
Sí. Existen opciones terapéuticas y, si hace falta, opciones médicas que un especialista puede valorar considerando lactancia y tu situación.
Redactado por:
Psic. Cecilia Castillo | Psicóloga clínica en CuidadosaMENTE