Cerrar un año no siempre se siente como alivio. Puede llegar a ser confuso o pesar más de lo que esperábamos.
Esta meditación para despedir el año es un espacio para hacer una pausa antes de seguir adelante: mirar lo que fue, dolió, lo que sí pudo ser y lo que no.
Las emociones que suelen aparecer
Cuando un año llega a su fin, no siempre sentimos tranquilidad. Puede haber tristeza por lo que no salió como esperabas, nostalgia por lo que ya no volverá, enojo contigo o con otros, culpa por decisiones que hoy ves con otros ojos o incluso alivio mezclado con miedo por lo que viene.
También es común sentir ambivalencia: gratitud por algunas experiencias y al mismo tiempo, duelo por pérdidas visibles o silenciosas, por relaciones que cambiaron, versiones tuyas que ya no están o por planes que no se concretaron. Nada de esto significa que estés fallando en “cerrar bien” el año. Significa que viviste, sentiste y atravesaste procesos reales.
En esta etapa, muchas personas se autoexigen para sentir gratitud inmediata o pensar en “positivo”, cuando en realidad el cuerpo y la mente todavía están procesando. Por eso antes de soltar, es importante permitirte reconocer con honestidad cómo terminas este año, sin juicios.
¿Qué podemos hacer para cerrar y agradecer?
Cerrar un año no es borrar lo vivido ni resignificarlo todo de inmediato, es darle un lugar. Es tomar lo que fue parte de tu historia y decidir conscientemente qué quieres seguir cargando y qué no necesitas llevar contigo.
Durante esta meditación para despedir el año, te acompañaremos a hacer un recuento de todo lo que viviste. Mirar el año como un todo, con sus luces y sombras y permitir que cada experiencia tenga un espacio dentro de ti.
Tal vez agradezcas por tu resiliencia al enfrentar los momentos difíciles, por haber puesto un límite o simplemente haber seguido adelante incluso sin tener claridad.
Agradecer desde este lugar ayuda a cerrar ciclos con mayor integración emocional. No niega lo que dolió pero tampoco deja que ese dolor sea lo único que defina el año.
Te invitamos a despedirte del año con respeto, validando tu experiencia y permitiéndote avanzar sin prisas pero con mayor conciencia.